La mediación electrónica es el procedimiento de mediación realizado mediante medios telemáticos, que permite a las partes participar en el proceso sin necesidad de desplazamientos, manteniendo las mismas garantías legales que la mediación presencial.
La mediación online es especialmente útil cuando las partes se encuentran en distintas localidades o cuando se busca una mayor flexibilidad y rapidez en el desarrollo del procedimiento.
1. Conflictos civiles de cuantía moderada
Reclamaciones de cantidad
Deudas entre particulares
Conflictos derivados de contratos sencillos
Incumplimientos puntuales
Muy habituales y perfectos para mediación online.
2. Conflictos mercantiles entre empresas o profesionales
Discrepancias contractuales
Conflictos entre socios
Problemas en relaciones comerciales continuadas
Desacuerdos en la prestación de servicios
👉 Especialmente adecuados por:
confidencialidad
rapidez
ahorro de costes
3. Conflictos derivados de relaciones continuadas
Arrendamientos
Relaciones proveedor–cliente
Conflictos vecinales no complejos
👉 La mediación electrónica evita escaladas y desplazamientos.
4. Mediación previa como requisito de procedibilidad (LO 1/2025)
Asuntos civiles y mercantiles
Cuando la ley exige intento previo de MASC
Cuando las partes buscan acreditar el intento sin dilaciones
👉 Aquí la mediación electrónica es especialmente útil.
5. Conflictos familiares de baja o media intensidad
Organización práctica tras separación
Cuestiones puntuales de comunicación
Ajustes de acuerdos existentes
Apoyo a la coparentalidad
✅ Siempre que:
exista capacidad de diálogo
no haya violencia
ambas partes consientan el formato online